2 horas de manejo
4 horas de espera
18 horas de vuelo
23 horas de escala
36 horas de colectivo
40 horas de hotel
Domingo 12hs
La verdadera odisea arrancó cuando el avión aterrizó en el aeropuerto, porque llegar hasta ahí había formado parte de un viaje más o menos normal para los que están acostumbrados a optar por las opciones baratas que implican horas y horas de escalas.
Llegar al país después de desearlo por casi dos meses y que el primer contacto sea un médico con mala cara vestido de astronauta que entra al avión y mientras toma la temperatura de los pasajeros grita a modo de reto “Ahora a cumplir bien con la cuarentena, cuiden a sus familias eh…nada de salidas de ningún tipo por 14 días”…yo me pregunta si el tipo ese pensaba que estos sesenta días mientras intentaba volver vivía adentro de un tupper y no leía nada de lo que pasaba en el país…
Definitivamente no estamos preparados como sociedad para enfrentar una pandemia…la dualidad entre aviones y colectivos asinados y el metro y medio de distancia una vez abajo y al aire libre fue moneda corriente en los 6 días de viaje…
Domingo 18hs
Muchas cosas se leen y escuchan cuando estás afuera, siempre fui partidaria de escuchar los acontecimientos relatados en primera persona. Desde que llegué al hotel donde me tuvieron esperando el colectivo y durante las 40 horas que permanecí ahí adentro el trato y la comida fueron de primera calidad…la segunda muy importante porque gordita siempre…
Martes 9 hs
Todo es más fácil con buena compañía y por suerte a pesar de que en cada control nos trataran con hostilidad, adentro del colectivo se creó un grupo con mucha afinidad, compartimos historias de vida y sobretodo de los recientes viajes realizados y así las 36 horas parecieron un viaje “normal”…
Cada uno con su mate. Los barbijos colgados de una oreja. Cualquiera que haya dormido una noche en colectivo/avión/aeropuerto con el barbijo puesto entenderá. Desagradable…
Martes 15hs
Mar del Plata.
Martes 22hs
Bahía Blanca. El baño del colectivo se quedó sin agua.
Miércoles 3hs
Santa Rosa.
Miércoles 11hs
Neuquén Capital y un mimo de la CNRT con sanguches de mila y posterior pedido de posteo de reconocimiento en las redes sociales. Que gran país!!! Contentos con los chegusanes..solo podía pensar que menos de 5 horas me separaban de ese último metro y medio que por 14 días tendría que mantener con mis viejos. Pero claro, 2020 y sus sorpresas a la vuelta de cada esquina…PIQUETE a la salida de la capital y 2 horas adicionales a la odisea.
Risas de resignación, ideas varias…”vamos tosiendo y estornudando hasta adelante con un cartel que diga que somos los repatriados”…era más probable que nos llenen de piedras antes de que nos dejen pasar.
Sintieron alguna vez esa ansiedad que te pone el corazón en los oídos, te hace ir al baño cada -literalmente- cinco segundos y te deja sin control de las extremidades todo torpe?
Miércoles 19hs
Puente de Collon Cura y ahí estaban, mis viejos…y un operativo de Gendarmería y Tránsito de la provincia…el Gendarme muy amable nos dio la binvenida y explicó un montón de cosas que no escuché….después de 6 meses mis papás estaban ahí y yo no los podía ir a abrazar…es rarísimo lo que se siente en momentos como estos…pasé muchas veces más de seis meses sin verlos pero esta vez era tan diferente.
Todavía faltaba y no podía dejarme vencer por el cansancio, dos horas al volante sin luz porque la noche ya había caido sobre el paisaje y el único que todavía se veía imponente allá atrás era el Lanín. Listo, ya estaba en casa.
Miércoles 21hs
Terminal de San Martin de los Andes. Temperatura, declaración jurada y directo a la ducha.
Día 8 de 14…fue todo tan loco que la única manera en la que lo pude plasmar fue así: desordenada.
36 horas de colectivo
40 horas de hotel
Domingo 12hs
La verdadera odisea arrancó cuando el avión aterrizó en el aeropuerto, porque llegar hasta ahí había formado parte de un viaje más o menos normal para los que están acostumbrados a optar por las opciones baratas que implican horas y horas de escalas.
Llegar al país después de desearlo por casi dos meses y que el primer contacto sea un médico con mala cara vestido de astronauta que entra al avión y mientras toma la temperatura de los pasajeros grita a modo de reto “Ahora a cumplir bien con la cuarentena, cuiden a sus familias eh…nada de salidas de ningún tipo por 14 días”…yo me pregunta si el tipo ese pensaba que estos sesenta días mientras intentaba volver vivía adentro de un tupper y no leía nada de lo que pasaba en el país…
Definitivamente no estamos preparados como sociedad para enfrentar una pandemia…la dualidad entre aviones y colectivos asinados y el metro y medio de distancia una vez abajo y al aire libre fue moneda corriente en los 6 días de viaje…
Domingo 18hs
Muchas cosas se leen y escuchan cuando estás afuera, siempre fui partidaria de escuchar los acontecimientos relatados en primera persona. Desde que llegué al hotel donde me tuvieron esperando el colectivo y durante las 40 horas que permanecí ahí adentro el trato y la comida fueron de primera calidad…la segunda muy importante porque gordita siempre…
Martes 9 hs
Todo es más fácil con buena compañía y por suerte a pesar de que en cada control nos trataran con hostilidad, adentro del colectivo se creó un grupo con mucha afinidad, compartimos historias de vida y sobretodo de los recientes viajes realizados y así las 36 horas parecieron un viaje “normal”…
Cada uno con su mate. Los barbijos colgados de una oreja. Cualquiera que haya dormido una noche en colectivo/avión/aeropuerto con el barbijo puesto entenderá. Desagradable…
Martes 15hs
Mar del Plata.
Martes 22hs
Bahía Blanca. El baño del colectivo se quedó sin agua.
Miércoles 3hs
Santa Rosa.
Miércoles 11hs
Neuquén Capital y un mimo de la CNRT con sanguches de mila y posterior pedido de posteo de reconocimiento en las redes sociales. Que gran país!!! Contentos con los chegusanes..solo podía pensar que menos de 5 horas me separaban de ese último metro y medio que por 14 días tendría que mantener con mis viejos. Pero claro, 2020 y sus sorpresas a la vuelta de cada esquina…PIQUETE a la salida de la capital y 2 horas adicionales a la odisea.
Risas de resignación, ideas varias…”vamos tosiendo y estornudando hasta adelante con un cartel que diga que somos los repatriados”…era más probable que nos llenen de piedras antes de que nos dejen pasar.
Sintieron alguna vez esa ansiedad que te pone el corazón en los oídos, te hace ir al baño cada -literalmente- cinco segundos y te deja sin control de las extremidades todo torpe?
Miércoles 19hs
Puente de Collon Cura y ahí estaban, mis viejos…y un operativo de Gendarmería y Tránsito de la provincia…el Gendarme muy amable nos dio la binvenida y explicó un montón de cosas que no escuché….después de 6 meses mis papás estaban ahí y yo no los podía ir a abrazar…es rarísimo lo que se siente en momentos como estos…pasé muchas veces más de seis meses sin verlos pero esta vez era tan diferente.
Todavía faltaba y no podía dejarme vencer por el cansancio, dos horas al volante sin luz porque la noche ya había caido sobre el paisaje y el único que todavía se veía imponente allá atrás era el Lanín. Listo, ya estaba en casa.
Miércoles 21hs
Terminal de San Martin de los Andes. Temperatura, declaración jurada y directo a la ducha.
Día 8 de 14…fue todo tan loco que la única manera en la que lo pude plasmar fue así: desordenada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario